El pueblo kurdo a través del amor imposible


El pueblo kurdo a través del amor imposible

Mem u Zîn, cuyo autor fue Ahmad Khani (1651-1706), constituye la epopeya kurda por excelencia, así como una metáfora adecuada de lo que es el pueblo kurdo.

La obra relata la historia de dos jóvenes enamorados Mem (chico) y Zîn (chica), pertenecientes a diferentes clanes que desean disfrutar de su idilio de amor, pero se encuentran ante la adversidad a consecuencia de Beko (antagonista) que desea conseguir el amor de Zîn. Para ello, tenderá una trampa a Mem que acabará en prisión y, posteriormente, falleciendo sin ser liberado. Zîn, destrozada por la muerte de su amado, morirá de pena y pedirá que se le entierre junto a Mem. Sin embargo, también desea que cuando muera Beko sea enterrado junto a ellos dos para que éste sea consciente del amor que los protagonistas no pudieron disfrutar en vida. 

Tras la muerte de ambos, Beko es asesinado por el mejor amigo de Mem, siendo enterrado junto a los enamorados. Sin embargo, la sangre derramada de éste causará el crecimiento de una planta que separará a Mem y Zîn de nuevo. 

Portada de Mem u Zîn 
Actualmente, la tumba de los amantes, hallada en Cizre (Turquía), es lugar de peregrinaje de multitud de generaciones kurdas. Una de las grandes interpretaciones de por qué esta obra reviste tal importancia en el pueblo kurdo se hallaría en que sus personajes serían una metáfora de lo que sufre este pueblo desde una óptica nacionalista: la lucha por la independencia, representando Mem al pueblo kurdo, Zîn al Kurdistán como Estado y Beko los países que lo impiden. 

La gran pregunta es: ¿Realmente esta interpretación es la correcta? Podemos encontrar varias razones para demostrar que esta obra constituye un símbolo nacional. 

En primer lugar, este relato fue de los primeros escritos en lengua kurda, ya que en este período se redactaba en turco o persa por el alcance de dichas lenguas y la transmisión cultural kurda era generalmente oral. Por consiguiente, Mem u Zîn supone una revalorización de la lengua que busca llegar a un público concreto y uno de los primeros precedentes escritos.

En segundo lugar, el momento en el que se conocen los protagonistas coincide con la fiesta del Newroz, que marca el inicio de la primavera y es considerada el comienzo del nuevo año kurdo, siendo una tradición previa a la llegada del islam. Así, el encuentro de ambos en esta fiesta representa la realidad de miles de parejas kurdas que también nacieron durante esta festividad. No obstante, no es el único punto de empatía que sufre el lector kurdo, sino que la existencia de problemas intertribales también crea una referencia de autoidentificación.

Por último, la narrativa se adapta perfectamente a la creación del símil con el movimiento nacionalista kurdo ya que permite establecer un paralelismo entre las historias. Esto permitiría hacer frente al planteamiento de algunos académicos que niegan que Khani tuviera un propósito de difusión nacionalista ya que, aunque no fuera así, resultaría inconcebible considerar que la obra no se hubiera convertido en la epopeya kurda por excelencia.





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