DULCE Y SALADO, DULCE Y AMARGO

Khaled Mouzanar – compositor libanés cuyas obras destacan por tener rasgos musicales de géneros como el tango o los coros brasileños –, es el encargado de poner música a la película Caramel.
Cartel cinematográfico de Caramel.

Nos encontramos ante una Banda Sonora Original cargada de sentimientos, pasión, rabia, amistad, amores no correspondidos…
Relaciones diarias que en ocasiones pueden ser difíciles pero que finalmente acabarán relegadas a un segundo plano por el apoyo que se brindarán las protagonistas; esto se verá reflejado en la música, la cuál nos irá narrando a través de distintos tipos de melodías, la historia que cuenta la película.
Un tango, música sensual y provocativa, nos hará ver un poco el cariz de la filmación. En este tango encontramos elementos árabes, los acordes típicos del tango argentino se ven sometidos a armonías árabes, con uso de cuartos de tonos que nos harán viajar de tonalidades mayores – con un carácter brillante – a tonalidades menores – con un carácter más oscuro y triste –. Pero algo que nos hará vibrar, es ese cambio sutil de un tono a otro, logrado a través de los cuartos de tonos en los que se basa este tipo de armonía.

Tango Caramel - Khaled Mouzanar


También los tambores y los tiempos anacrúsicos que marcan estos, le dan un toque arabesco.
Podríamos asimilar, además, el ruido de los tambores con el de los corazones de las protagonistas latiendo por sus respectivos amados.
El momento de la preparación del caramelo podemos asimilarlo con este tango, el cual suena continuamente cada vez que se da ese momento.
Esta composición que denota juventud, libertad y sensualidad, contrasta con lo que se refleja en la película, los amores prohibidos, la represión sexual, el envejecimiento… Aquí, interpretamos esta obra como un elemento de representación de lo contrario, de liberación de cara a la sociedad musulmana del Líbano.
Nos topamos con una melodía más triste interpretada por un violín – instrumento utilizado normalmente para reflejar diversos sentimientos, en este caso tristes –, lúgubre, incluso que refleja el estado de ánimo de la protagonista, la cuál, enamorada de un hombre casado, debe encontrarse con él siempre a escondidas, esperando siempre la reciprocidad de sentimientos. Sin embargo, esta melodía – una mezcla de acordes típicos de la música clásica – se ve atrapado por unos ritmos claramente árabes.
Podríamos identificar a través de cada composición a la mayoría de las protagonistas: el tango representa a Layale, una mujer enamorada, pero que debe ver a su amado a escondidas y mantiene la relación a pesar de que este está casado; la composición melancólica representaría a Rose, una mujer mayor que se ha resignado a vivir sola cuidando de su hermana y a no encontrar nunca el amor; mientras que la pieza que nos transmite inseguridad representaría a Rima, la cuál empieza a sentir algo por una mujer que acude a la peluquería.
Si aprendemos a escuchar, no hacen falta imágenes. Cerremos los ojos y dejémonos llevar por el dulce sonido de esta obra.

B.S.O. Caramel - Khaled Mouzanar


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